Carmen Lilia Canturosas sintetizó a la perfección el acuerdo económico que suscribió con su amiga Mónica Villarreal Anaya el martes pasado en el Centro de Convenciones de la joya del sólido sur:
‘Hoy Tampico tiene frontera y Nuevo Laredo tiene puerto’.
Es una alianza económica trascendente por varios motivos. El primero, sin duda, por su visión integradora.
Así es: conecta, desde el Río Bravo hasta el Río Pánuco, dos esquinas de Tamaulipas, dos ciudades que son modelo de lo que representa el estado hoy en día.
Tamaulipas se caracteriza por la existencia de varias regiones, cuyas dinámicas socioeconómicas son muy particulares desde el origen de la entidad.
Justo eso es lo que busca integrar el Corredor Económico Tamaulipeco.
Se trata de una alianza estratégica que va más allá de la economía: es una política pública de suma importancia del municipalismo. Esa es su relevancia.
El mensaje enviado por la alcaldesa de Nuevo Laredo con este convenio es muy claro: trasciende la agenda municipal para impulsar un esquema de desarrollo con alcance estatal.
Una de las fortalezas de Tamaulipas es su ubicación geográfica estratégica. Tiene conexión directa con el mercado más grande del planeta. Esa es una circunstancia que deben aprovechar sus municipios.
Eso es lo que están haciendo Nuevo Laredo y Tampico: aprovechar sus fortalezas… para mejorar todavía más el posicionamiento que ya tiene el estado como una plataforma logística de la economía global.
Es un acuerdo que Nuevo Laredo busca suscribir con otros municipios tamaulipecos a fin de consolidar ese corredor económico.
Es una visión que describe perfectamente el estilo de Carmen Lilia Canturosas: una figura política con capacidad para generar consensos y para encabezar proyectos que van más allá de su localidad.
Es una visión integradora y de unidad, de plena coincidencia con la línea de trabajo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; y del gobernador del estado, Américo Villarreal Anaya.
Ese es el resultado que arroja la firma de la alianza económica estratégica entre Nuevo Laredo y Tampico, un acuerdo suscrito por Carmen Lilia y Mónica.
LAS REUNIONES DE CARMEN LILIA CON EMPRESARIOS Y CON LÍDERES POLÍTICOS
La reciente visita de Carmen Lilia Canturosas, alcaldesa de Nuevo Laredo, a la zona sur de Tamaulipas llamó la atención de líderes políticos y de representantes del sector empresarial.
Por ejemplo, desde el momento de su llegada, la tarde del domingo, Carmen Lilia sostuvo reuniones. Esa noche cenó con alguien que conoce a la perfección el quehacer político del puerto jaibo.
Al día siguiente, cenó con un grupo de 15 empresarios de la región en el restaurante Peccato.
A la reunión y cena, convocada a las 20:30 horas, asistieron hombres de negocios de los ramos ganadero, hotelero, inmobiliario, comercial, de la construcción y del transporte.
El diálogo fue al estilo Carmen Lilia: abierto, franco, sincero. Así es la Morena que viene del norte, una 4T que sabe escuchar y que responde con argumentos.
La conversación entre la alcaldesa de Nuevo Laredo y los empresarios prendió de tal forma que se prolongó por más de dos horas. Fue un acercamiento muy productivo para ambas partes.
Se sabe que la reunión fue organizada por el constructor Alfredo Pliego Campero, identificado con el proyecto de los hermanos Canturosas, Carmen Lilia y Carlos, además de ser gran amigo de Carlos De Anda, secretario de Obras Públicas del Ayuntamiento de Nuevo Laredo y una de las cartas fuertes del morenismo para lo que viene en ese municipio fronterizo en 2027.
También se sabe que Carmen Lilia Canturosas conversó con otros actores políticos de primer nivel, cuyos nombres nos reservamos.
Lo que sí se puede asegurar es que la presidenta municipal de Nuevo Laredo se fue muy contenta por los resultados alcanzados en su visita a Tampico, joya del sólido sur a la que prometió volver muy pronto.
¿QUÉ PASA EN LA SECRETARÍA DE SALUD DEL GOBIERNO ESTATAL?
Adriana Marcela Hernández Campos llegó a la Secretaría de Salud con la promesa de ‘poner orden’, pero… a los tres meses y medio de su gestión tuvo que presentar su renuncia.
El motivo: no pudo con el paquete.
Lo peor: su nombre ni siquiera apareció en el boletín de prensa con el que se oficializó lo que desde hace varias semanas ya era un secreto a voces y que era la designación del médico Ricardo Guerrero Morales como nuevo secretario de Salud del gobierno tamaulipeco.
Así sucedió: ni una mención para Adriana Marcela Hernández Campos en el boletín donde se informa que el gobernador Américo Villarreal Anaya nombró a su tercer secretario de salud en tres años y nueve meses de administración.
Todos esperaban que la Secretaría de Salud fuera la Secretaría estrella del sexenio de Américo Villarreal, pero algo ocurre que sus titulares nomás no le entienden a la tarea pública.
Eso sucedió con Vicente Joel Hernández Navarro quien, pese a que tenía ‘buena prensa’ en Ciudad Victoria, fuera de la capital siempre fue visto como un secretario gris y poco competente.
El colmo es que Hernández Navarro nunca aprovechó los constantes ‘espaldarazos’ que le dio el gobernador para sacar adelante la chamba con un diez de calificación.
Después llegó la médica internista Adriana Marcela Hernández Campos (una auténtica desconocida en el demandante servicio público) y la sensación que dejó es que nunca pudo con la inmensa tarea que representa la Secretaría de Salud. Apenas duró poco más de 100 días en el cargo.
Todo esto nos lleva a plantear una pregunta elemental: ¿Qué pasa en la Secretaría de Salud del gobierno de Tamaulipas?
Esperemos que el médico cirujano general Ricardo Guerrero cumpla con las instrucciones del gobernador Américo Villarreal, a quien conoce muy bien después de trabajar junto a él, como su jefe de oficina, desde el arranque del sexenio.
Y PARA CERRAR…
David Valenzuela, expresidente estatal del extinto PRD y excandidato del sol azteca a la alcaldía de Altamira, ya está de regreso en la adictiva actividad política.
Ahora, el experredista está metido de lleno en la construcción del nuevo partido político PAZ por medio de la coordinación de las asambleas y el proceso de afiliación de militantes.
Si ahí anda David Valenzuela, seguramente por ahí se moverá en la elección del 2027 el exalcalde de Altamira, Juvenal Hernández Llanos.
Ya veremos a quién postula ‘Construyendo Sociedades de PAZ’ a la presidencia municipal altamirense el próximo año. Seguro, ‘Juve’ va a querer hacer ruido.



