Antes de subir al escenario principal instalado a las afueras de Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum caminó por el largo pasillo central y saludó a los militantes y simpatizantes del Movimiento de Regeneración Nacional que le extendieron sus manos para saludarla.
Fue un trayecto que duró 30 minutos, media hora de abrazos, saludos y, por supuesto, ‘selfies’.
Fiel a su estilo, la presidenta de México se dejó querer por los ciudadanos que apoyan el proyecto de la Cuarta Transformación.
Desde distintas tomas, desde diferentes ángulos, el Zócalo lució repleto, como en los mítines encabezados en el pasado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Las cifras oficiales indicaron la presencia de 600 mil personas en la plaza principal del país, en el corazón de la república. Los críticos señalaron que tenían otros datos, que era menos gente la que llegó a escuchar el mensaje de la presidenta.
Si bien la cantidad siempre tendrá su importancia, el evento tuvo un significado especial por el mensaje político… por los símbolos manejados, por lo que se dijo y hasta por lo que no se dijo.
Por ejemplo, en el escenario principal estuvieron los gobernadores de los estados, los mandatarios de la 4T, entre ellos, el doctor Américo Villarreal Anaya, de Tamaulipas, vestido con una guayabera de manga larga color guinda.
Ese fue un mensaje de cierre de filas, en la que los gobernadores cerraron filas con la presidenta Claudia Sheinbaum.
También, sobre el escenario, estuvieron los secretarios del gabinete… aunque el acomodo arrojó una interpretación o, mejor dicho, una confirmación: los secretarios de las Fuerzas Armadas, Ejército y Marina, se sentaron a un lado de la silla de la presidenta y, ahí cerca, el titular de la seguridad del gobierno federal, Omar García Harfuch, y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
Abajo, frente al escenario principal, fueron ubicados los coordinadores de las Cámaras de Senadores y Diputados, Adán Augusto López Hernández, y Ricardo Monreal, así como la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, y el secretario de organización del partido guinda, Andrés Manuel López Beltrán.
Para ‘Andy’ hasta abrazo hubo en esta ocasión por parte de la doctora Claudia Sheinbaum… a diferencia de lo que sucedió en la anterior convocatoria de la presidenta para ocupar el Zócalo.
¿Qué fue lo que cambió?…
Es muy evidente: la oposición apostó por la radicalización y en el contexto de la marcha de la supuesta generación ‘Z’ lanzaron una ofensiva de mentiras y descalificaciones para minar no solo a la presidenta de México sino a todo el Movimiento de Regeneración Nacional. Para colmo, hasta pidieron la intervención del gobierno de Estados Unidos para combatir la inseguridad que se registra en nuestro país.
Ante esa embestida de la derecha, la presidenta convocó a la unidad, a un cierre de filas ante lo que ha sucedido y por lo que, seguramente, sucederá en el corto y mediano plazo.
Como buen mensaje político, el discurso de la presidenta abordó los datos que indican que la economía mexicana va por buen camino en los siete años de la Cuarta Transformación:
– La brecha de la desigualdad se redujo en el momento en que 13.5 millones de personas salieron de la pobreza en México.
– El salario mínimo pasó de 88 pesos diarios a 315 pesos diarios a partir del próximo enero de 2026.
– Las reservas del Banco de México registran una cifra récord: 250 mil millones de dólares.
– El peso mexicano se encuentra fuerte, sólido: el dólar se cotizó el viernes pasado en 18 pesos con 18 centavos.
A pesar de lo tanto se dice en la prensa que prácticamente milita en la derecha, la realidad es que la economía goza de cabal salud al cumplirse los primeros 7 años de la Cuarta Transformación.
Eso fue lo que resaltó la presidenta Claudia Sheinbaum en el mitin con el que celebró la llegada de la Cuarta Transformación a Palacio Nacional en la elección de 2018, cuando el conservadurismo y la tecnocracia cayeron derrotados de manera estrepitosa y tuvieron que dejar el poder y entregar el Poder Ejecutivo y la silla del águila presidencial.
Y PARA CERRAR…
El gobernador Américo Villarreal Anaya mantiene una excelente relación política e institucional con la presidenta Claudia Sheinbaum…
Eso se ve y se siente…



